sábado, 12 de febrero de 2011

parras de un viernes noche

Y por fín llegué a ese punto, y por fin encontré el equilibrio.
Casi sin buscar, lo encontré, sin más.  
Siento que todo parecía más complicado hace algún tiempo,
 siento que todo dejó de ser en un instante.
Siento no haber apostado por lo que sentía.
pero a veces con amar no basta.
Y cuando por fin estás dispuesto a todo por tan sólo un poco de algo verdadero.
En ese momento llega la calma , ese silencio...
y esa sonrisa que se te dibuja en la cara mientras piensas... arrieros somos... y si no te encuentro en el camino te busco!

domingo, 9 de enero de 2011

Alguien da mas?

Una multa, un susto, una ausencia que incompleta experiencias, un montón de ideas que no llegan a ningún sitio, muchas ganas de todo y muchos pocos de nada, un sinfín de mañanaseráotrodía, dos o tres arrepentimientos con sus respectivos cabezazos, varios envalentonamientos bajoneros...

Una sonrisa y un timbal, lechuga seca con manchitas blancas, la superación de un miedo en un precioso día, necesitamos a pollo para jugarnos propiedades ajenas, despreocuparse en el sofa mientras bella y spiderman se hacen un book de fotos, un reencuentro en el que por fín te encuentras, ese sol de enero que se cree mayo, unas horas de rejuvenecimiento liberador, compañía incondicional en tus peores momentos, tararear el torito guapo y que suene a misión imposible, hacerte reir con cualquier locura, ese tira y afloja desde hace más de 3 años que todavía te tira más que te afloja...
Y si jugamos a lo guarro... Cero al As de una.

jueves, 6 de enero de 2011

On y va! on y va!

He debido de portarme fatal este año... o quizás sus majestades de oriente se han entretenido... como sea yo hoy no tengo regalos!!!
Aún así esta mañana he tenido dos revelaciones (o quizás las tuve anoche).
Por un lado, he descubierto que todavía soy capaz de disfrutar como una enana... y eso tan cerca de los 30 como que sorprende!
Y por otro lado he elegido el país de los croissanes como próximo destino.  
Oh la la!! =)

lunes, 6 de diciembre de 2010

Un domingo cualquiera...

La confusión te deja en tablas una vez más.
Vuelves a pensar en lo que das a cambio de dudas.
Hace tiempo que sus ojos no te sugieren nada
Ni siquiera recuerdas porque te encuentras en este punto.
Ni cuando fue la última vez que te estremeció
Ya no sabes si actúas por inercia
o por la vaga evocación de algo que no fue.
Y ya no puedes ni salir corriendo
porque todo te empuja y te aplasta
Y piensas que retroceder sería una derrota
aunque una derrota liberadora al fin y al cabo
Porque siempre serás la descarga de sus desdichas
y nunca te sentirás recompensada en sus satisfacciones
Si sólo pudieras verlo todo desde fuera
y salir de esta locura transitoria
que se disfraza y abandera con amor.
Si bastase con decir no puedo más
para que tu superyo viniera a salvarte
y quitarte tu armadura de inseguridades y de quebraderos de cabeza
Si te mostraras tan débil como te sientes ante ti misma
Estoy segura te darías cuenta
de lo fácil que es todo a pesar de aparentar ser tan complicado
Y es que querida amiga... si no tiene solución...
NO ES UN PROBLEMA

martes, 30 de noviembre de 2010

IMPORTANTE =)

La importancia que le concedemos a un hecho o a unas palabras es un fenómeno subjetivo y atemporal.
Digo subjetivo porque no existen medidores universales de repercusión, lo que a ti te parece vital a mi puede parecerme intrascendente (y viceversa).
Digo atemporal porque algo a lo que no le diste importancia en su momento puede convertirse en significativo con el tiempo.
Además la trascendencia es totalmente influenciable, sin apenas darte cuenta alguien ha abierto la caja de pandora y algo en lo que ni pensabas ocupa ahora todos tus pensamientos.
La consideración es también inestable, pues otros factores además de los citados, como pueden ser los estados de ánimo, el tiempo libre del que dispongas, clima, etc. influyen en su variabilidad.
                                       
Conclusión: El tiempo que dediques a un asunto es inversamente proporcional a su importancia. Ya no se trata pues de juzgar a los demás... ni a sus actos ni a sus palabras... Y entonces?...
"Te juzgarás a ti mismo. Es mucho más difícil juzgarse a sí mismo, que juzgar a los otros. Si consigues juzgarte correctamente es que eres un verdadero sabio." El Principito

martes, 23 de noviembre de 2010

Y es que me siento taaaaan bien =)

Siéntete libre para elegir, para vivir con curiosidad, para reinventarte cada día.
Experimenta, reflexiona, cambia de perspectiva las veces que haga falta.
Decepciónate, equivócate, porque sin fallo no hay corrección.
Motívate, porque las motivaciones serán tan reales como tú quieras que sean, y una vez llegado a ese punto no habrá límites.
No temas, porque tú sabes que perder el miedo a perder es lo que te lleva a ganar.
Quiérete, cuídate, porque tú formas parte de los cimientos de todo lo que construyes.
Aprende, reedúcate, porque estas inversiones no entienden de intereses bancarios, de plazos fijos ni variables.
Conócete, sorpréndete, porque es la única vía para extrapolarlo a los demás
Enorgullécete, porque con cada paso que das iluminas al resto.
Sonríe, porque hoy es siempre todavía.


Pregúntate si lo que estás haciendo  hoy te acerca al lugar en el que quieres estar mañana.

miércoles, 17 de noviembre de 2010

Pensando bajo la lluvia

Un día gris en medio de este otoño cálido y extraño. Fiel seguidora de teorías sobre influencia climática en los estados de ánimo, agradecida por un poco de oscuridad entre días soleados.  Oscuridad para quedarse en casa, pijama como uniforme, olvidando el reloj por un día.
Tras una noche salvando el mundo, combatiendo pesadillas, se despierta cansada de sí misma. Abre los ojos y se gira lentamente para quedarse mirando a la ventana. Alguien debe haberse olvidado de encender la luz hoy, piensa.
Podría volver a cerrar los ojos y seguir soñando pero siempre se le dio mejor lo de soñar despierta. Coge su ánimo gris a juego con el día, lo adecenta con un poco de valentía fingida y otro poco de afecto hacia ella misma, y se dispone a enfrentarse...
A enfrentarse al tiempo, al espacio, a las palabras vacías, a los silencios tediosos, a las confianzas a medias, a los temores ocultos, a todo aquello que la envuelve.
Cual Doncella de Orleans, hereje por vocación, se agarra al frío justo antes de arder en la hoguera.

domingo, 14 de noviembre de 2010

En el país de Nunca Jamás

Esta noche me he propuesto escribir un cuento, pero no un cuento cualquiera, un bonito cuento de esos con final feliz. Quiero terminar comiendo perdices a pesar de que no las he probado en mi vida.

Alguna vez fui princesa, no recuerdo bien en qué momento dejé de serlo, pero por algo se empieza.
Nunca tuve un reino, aunque siempre consideré mi entorno como tal.
Nunca conocí a mi príncipe azul, aunque alguna vez creí haberlo encontrado.
Nunca tuve una calabaza que se convirtiese en carruaje pero eso no me impidió llegar a ningún sitio.
Mi hada madrina dimitió tras años de fracasos consecutivos.
Aunque me encanta dormir, nunca fui lo suficientemente bella.
No sé si habrá ratones en mi casa, pero desde luego mañana no tendré un precioso vestido confeccionado con las cortinas.
Mi voz no es de lo más melodiosa, y los pajaritos no me acompañan cuando canto.
Tengo zapatos muy incómodos, no de cristal, pero incómodos al fin y al cabo...
También tengo madrastra, aunque ninguna gana de incluirla en mi cuento.

Mi planteamiento, en apariencia sencillo y claro, se complicó cuando llegamos al nudo. Lo que empezó siendo un nudo, acabó siendo un enredo.  Y si tan difícil se me hace, siendo creadora omnisciente, alcanzar un desenlace...
Suspiro, resignandome a esperar mi final feliz en un cuento defectuoso.

miércoles, 10 de noviembre de 2010

El día en que la inocencia dejó de ser virtud

A ti, mi amigo, que te compraste una vivienda después de dos años de indecisión. A ti que pintas de ilusión todo lo que tocas.
Ahora te levantas cada día en tu habitáculo soleado, sonrisa y correa en mano, ajeno a todo.

Tus vecinos cuchichean a tus espaldas, intentando averiguar sobre tu vida. Nunca debiste decirles que eras electricista porque... mírate! sin saber muy bien cómo estás cambiándole una lampara a esa vieja chocha. Ella y sus aliadas te envuelven con sus historias, sus batallas de portería. Tú en tu inocencia todavía piensas que te están protegiendo y no te das cuenta de que intentan utilizarte.
La mañana pasa, a estas alturas intentas reparar la antena de televisión, esas viejas arpías a tus espaldas, otro aliado con nombre de camarero élfico... Mientras mides intensidades te preguntas porqué demonios no estarás en la playa disfrutando de la mañana cómo acostumbras a hacer cada día en esa semana al mes.
Algo te interrumpe... la vieja presidenta... con ese tono de voz que tanto te exaspera, que casi te dan ganas de estrangularla y colgarla de la primera farola que pilles.
Mientras intentas explicarte, reteniendo esos instintos asesinos, te das cuenta de que tus mentores en esta guerra se han esfumado, después de todo te han dejado colgado. Tampoco es algo que te sorprenda.
El viejo de abajo (sí, porque aquí todos son viejos) se asoma con aire de desaprobación. Ese tipo es un estratega nato, aparenta haber abandonado su empeño por hacerte la vida imposible desde que ganaste el primer asalto (gracias a tu condición de propietario), pero sólo está estudiando la situación mientras encuentra otras vías mediante las cuales hacerte la puñeta. 

Vecindario de cansinos, chismosos, amantes de la discordia... No dejes que te corrompan, no te conviertas en otro actor de ese Melrose Place geriátrico.
Una peli, una manta, unas risas... acuéstate que mañana puede ser un gran día...

martes, 9 de noviembre de 2010

Tal como eres

Después de un fin de semana ajetreado, dónde ha habido cabida para una tarde de juegos, una velada de peleas medio frustrada y una fiesta de modernitos, puedo decir que la compañía es el elemento clave.

Como seres sociales que somos, tenemos la necesidad de relacionarnos con los demás para dar sentido a las experiencias. Prueba de ello, el auge de las redes sociales, que te ofrecen un escaparate dónde poder demostrar lo que has hecho ese día y con quién.
El problema para mí es que el con quién pierde toda la esencia y esa compañía se convierte más bien en un testigo de tu hazaña que en un compañero de la vivencia.

Me atrae la gente sencilla, que no simplona. Esas personas que te hace pasar buenos ratos sin importar el lugar ni el evento, a las que no se le dió el don "relacional" pero aún así te llenan, esas personas que en apariencia no tienen nada que ver contigo pero te comprenden...


Por todos esos momentos anónimos...